Recogió sus jirones

desplantó bandera

y simuló alejarse

Aventurero del poder y de saber

de tanto en tanto

circundaba distraído

con una débil llama en su ojal.

Me aproximó su voz y su mejor paisaje

a mí

ya inoculada por sus valores medulares

Abrupto coloquio entre pulmones y corazón

batieron estruendos a borbotones

fundiendo tentación y anhelo

en galope ardido

En este banco espero

únicamente,

un aquelarre,

contigo