Esta lluvia que parece infinita
me humedece tanto el alma
que condensa mi tristeza 
volviéndola más espesa aún
 
Acompaña ese incesante repiqueteo
haciéndole contrapunto
el crujir de caparazones de caracoles
que se quiebran inadvertidamente
zambullidos bajo las suelas de mis zapatos
 
Ni siquiera me tienta llorar
.
 
Anuncios