En mortero de alabastro oriental

machaco con furia incómodas dolencias

instaladas en profundos recovecos

 

Son refunfuñadas heridas que no quieren despegar

Ruedan apiñadas resistiéndose a ser desmenuzadas

 

Terminarán pulverizadas

Se elevarán como gasas impulsadas por el viento

Extinguidas como burbujas

 

Saneados esos espacios

Y en levedad triunfal

me despediré

 

Un alma nueva vendrá a mi encuentro

Será festiva

 

Tendrá motivos

 

 

Anuncios